Sí, el  acoso y la intimidación son condenablse.

Sí, puede suponer un trauma para el afectado por el mismo y aún más, para sus familiares que no tienen culpa alguna.

Sí, los nazis señalaban a los judíos, les perseguían, ponían pegatinas en sus casas… (muchos fotomontajes y debates comparando el escrache con el horror últimamente)

No, no creo que la gente que los hace, la gente que ayuda a otra a mantener su techo sin nada a cambio, esa gente, suponga un peligro público.

No, no creo que leer con un megáfono la ILP que pide el fin de los desahucios sea un acto terrorista.

No, no me sirven las comparaciones si solo comparamos de un lado. Porque puestos a buscar similitudes, ¿a qué nos suenan los porrazos contra manifestantes pacíficos?

No, no es demagogia. Está pasando y unos cuantos más y yo lo hemos visto (como vi con la misma incredulidad los millones de votos que obtuvo el PP en las últimas elecciones)

Si señalar es intimidar y el acoso personal es inaceptable, que lo es, también considero una manera de intimidación utilizar la mayoría absoluta para hacer y deshacer sin tener en cuenta nada más que las ideas o intereses propios.

Porque si el escrache se compara con el nazismo, comparemos también con ello el abuso del poder (porque no todo está justificado con los votos si el sistema de votación tampoco está bien)

Porque si estás en el Gobierno y no haces nada por dialogar y escuchar al pueblo(ese al que te debes) , que se manifiesta, que acude al Congreso, que tiene propuestas, que es válido…puedes estar ayudando a que el hartazgo se abra paso por un camino mucho menos correcto.

Porque si ante un drama (de tantos) como el de los desahucios veo a gente que de manera desinteresada ayuda a otra y se arriesga por ella, yo me emociono.

Porque si el partido que gana las elecciones con un programa electoral que luego incumple no hace bien su labor, no informa, no comparece cuando es necesario, yo me cabreo.

Por eso no justifico el acoso pero entiendo que la gente se busque otras vías. Y sigo hablando de la gente que como arma lleva camisetas pintadas o pancartas con frases que hacen pensar.

Por eso no defiendo a ningún gobierno que oiga pero no escuche, que de discursos vacíos o initeligibles. Que no sea sincero.

Para mí es más violento permitir que la tasa de paro suba como la espuma (otro ejemplo de tantos) a que alguien quiera explicar a la vicepresidenta del Gobierno, a González Pons, o a quien sea a la puerta de su casa (no han demostrado escuchar desde sus despachos) por qué ve necesaria la dación en pago.

Sí, con Zapatero los desahucios ya eran un drama que afectaba a miles de familias y no, no se protestó igual. Error. Hay plataformas antidesahucios que llevan años trabajando en su lucha para frenar los desalojos que la UE ha calificado de ilegales.

A protestar entiendo que se aprende. Por eso las movilizaciones de los últimos años han sorprendido. Por eso se consiguen cosas que hace tiempo ni se imaginaban. Por eso, quizás, a veces se eligen caminos que se acercan más a los límites, que pueden interpretarse como provocaciones contrarias a la Constitución, esa a la que los unos se refieren cuando los otros se hacen oír y a la que los de los mandos meten mano cuando les interesa.

Si hablamos de cosas mal hechas, hablemos de todas y diferenciemos la ‘peligrosidad’. No comparemos (el último ejemplo) leer manifiestos con llevar un país a la ruina de  mil formas distintas. No se puede.

Manel F. lo explica mucho mejor en una viñeta…

Demasiado-escrache

…y Forges también pide comparar todo

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Cada vez más personas sin casa, sin comida, sin trabajo, sin Educación ni Sanidad, en o con riesgo de exclusión social, bajo el umbral de la pobreza o ya en la pobreza misma. Esclavos, explotados, torturados. Niños, adultos, abuelos…

Y algunos responsables de todo ese drama se llenan la boca cada año celebrando el Día Internacional de los Derechos Humanos, que es hoy y que demuestra no solo que los ignoran sin piedad sino que el cinismo domina el mundo porque este día no sirve para nada si no se hace nada por defenderlos. Por todo esto hay que espabilar, protestar, indignarse o llamarlo como se quiera pero salir del sofá y llevarlo a la práctica por los que son ignorados y porque todos podemos llegar a serlo. 

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Forges lo explica mucho mejor.

 

La agradable noche del miércoles en Neptuno, tras el espantoso capítulo de violencia desmesurada del 25-S, acabó en desalojo. Pasadas las 23:30 horas, por la radio de un antidisturbios al que me acerqué para sacar un foto de un grupo acorralado en la esquina del Museo Thyssen se dio la orden: “Despejamos ya” y acto seguido, un compañero indicó que se pusieran los cascos.  Ante la evidencia, un chico que tenía detrás se dio la vuelta y se fue y el mismo policía de antes me miró y me dijo: “Sí, lo mejor es irse a casa ya”. Acto seguido, disparos de escopeta de bolas de goma al fondo, gente corriendo… Un par de fotos más y se me ‘invitó’ a salir de Neptuno por la Calle de Cervantes (ir a Cibeles era imposible por las cargas y la cantidad de policía allí).

  Callejeando para llegar al centro (rápido despliegue para cortar todo) escuché algo que espero que se  descontextualizara en mi mente, pero visto lo visto, me temo que no; un antidisturbios decía a otro que  “aunque pasen tranquilos hay que darles”, tras pasar un grupo de jóvenes increpándoles. Es horrible escuchar eso pero explica muchas cosas.

Llegué a Sol (la vuelta fue más corta que la que tuve que dar del martes) justo cuando entraban en la plaza dos furgones policiales. El despliegue policial se reubicaba. Las calles Montera y Preciados también recibieron a policía. En Callao, mientras escribía este post tenía justo delante cinco coches con agentes fuera mientras pasaban constantemente por Gran Vía mareas de luces azules. Luego me enteré del ‘caos’ de Cibeles, de los porrazos y de los detenidos.

A pesar de todo, fue un día bonito y ejemplar. La gente volvió a salir por miles y sacó a los violentos de la protesta (dudas de que fueran infiltrados) haciendo constar, para los que aún quieran sembrar dudas, que la acción era pacífica. Además, varios recogieron, antes de la carga final, la basura del suelo.

Que siga la gente saliendo a la calle, que no les desanime esta demostración de fuerza de los que mandan, que no les pueda el miedo que les quieren imponer como rutina.

(Foto: momento en el que el hombre arrodillado grita a la Policía “estas son mis armas” con los brazos en alto. Más en Twitter: @MMedinillaS)

Supongamos por un momento que las medidas de ajuste extremadamente antisociales del Gobierno funcionan y que en un futuro nada cercano España sale a flote. Es más, supongamos que nos creemos que Rajoy y los suyos lo hacen por el bien de los ciudadanos.

Imaginemos que recortando prestaciones y subsidios, pensiones y ayudas varias, desahuciando a niveles de Guinness y que metiendo un tajo mortal en Sanidad, Educación y Cultura o subiendo el IVA por las nubes, dentro se unos años la situación mejora y España resucita. Es más, imaginemos que todo eso es necesario para un futuro mejor…
Incluso suponiendo e imaginando que lo anterior es “lo que hay que hacer”, como bien se encargan de repetirnos una y otra vez, es cruel, es triste y es inhumano.

Personas (millones) sin trabajo y sin recursos, pensionistas sin pensiones, gente tratada de ilegal y (por ese argumento sólido, sólido) sin asistencia médica -a no ser que venga con una VISA bajo el brazo-, familias sin casa pero con la hipoteca a cuestas, funcionarios exprimidos, niños, jóvenes y adultos sin derecho a ser educados con calidad… Y así hasta sumar los miles de millones que les pidan ‘los otros’.
Ni imginando ni suponiendo se puede aceptar este malvivir forzoso y asfixiante… y mucho menos que se pueda estar orgulloso por hacer “lo que se tiene que hacer”.

Nunca me gustó el ‘a toda costa’.

El fuego ha arrasado más de 48.000 hectáreas sólo en Cortes de Pallás y Andillan (Valencia). Ha muerto el piloto de un helicóptero durante las labores de extinción y los ocupantes de un segundo medio aéreo, también accidentado, han sido trasladados al hospital. Todo esto sin contar la fauna y flora afectadas y las repercusiones medioambientales que conlleva esta catástrofe.

Mientras, tenemos un Presidente que habla más de fútbol que de cualquier otra cosa y un Gobierno que recorta donde no debe con tal de mantener los bolsillos bien llenos. Eso sí, los esfuerzos caen del lado de los mismos de siemrpe. Tenemos también unos medios de comunicación, aunque me pese, que tienen el baremo de valores trastocado por los intereses de la audiencia. Y así hasta el infinito…

Pero seguimos tragando sin más y dejando que nos despisten con tonterías… Pues muy bien. Seguiremos ardiendo.

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Incendio en Alcublas y Liria. Foto: Kai Försterling (EFE)

………………….el mundo sigue loco……………………………………………………………….todo está patas arriba………………………….no hay reacción………………………………………………………………nada que decir.

Rescatan con dinero público a bancos y cajas que se endeudan hasta las cejas a base de mentiras mientras los que mandan en esas misma entidades dejan naufragar sin remordimientos a cientos de familias que se quedan en la calle.  Nos marean con cifras. Nos cuentan milongas a sabiendas de que se van a destapar pero sin ningún tipo de escrúpulo. Ofrecen muy de vez en cuando ruedas de prensa o comunicados imposibles de entender, no vaya a ser que el pueblo se entere de qué va el asunto y arda el país.

Nos piden que trabajemos más, que cobremos menos y que no seamos egoístas mientran hieren de muerte a pilares fundamentales de la sociedad como son la Educación o la Sanidad argumentando que la culpa es nuestra por vivir “por encima de nuestras posibilidades”. Bajan el sueldo a los que menos cobran mientras se mantienen los desorbitados salarios de los culpables de la crisis (y de amigos/ enchufados/ señalados por el dedo del poder) Y no arde el país
Todo esto y más lo sufrimos día a día, sin descanso, desde hace ya demasiados años… y aún hay muchos impasibles que no salen del sofá. Y no, no hay cámara oculta ni es una broma pesada; España está así de verdad. O mejor dicho, así la tienen, cada vez peor.

Creo que esta viñeta de El Roto, magistral como siempre, ilustra mejor que ninguna otra todo esto que digo.